Desobedientes, en la calle, defendiendo nuestros derechos de forma directa, sin violencia y sin miedo. Así celebramos en Zaragoza un millar de personas el cumpleaños del 15M, con mesas informativas, una sentada y una manifestación espontánea que partió de la plaza del Pilar. Señalamos  los lugares donde se están sintiendo ya los recortes de la Sanidad, y recorrimos las calles hasta casi la medianoche, cuando nos cantamos el cumpleaños feliz.

Sentada de la mani rebelde en la calle Alfonso

Sentada en la calle Alfonso. Foto de El ventano

Después de la multitudinaria manifestación del 12M, el aniversario del 15M se convirtió ayer en una celebración de todo el trabajo realizado hasta ahora, y que se proyecta hacia el futuro. Desde las mesas colocadas en la plaza del Pilar, además de informar sobre las movilizaciones de la marea verde, la marea blanca o la Iniciativa Legislativa Popular por la dación en pago, se repartieron octavillas que resumen el trabajo hecho a lo largo de un año en asambleas y colectivos.

La sentada frente a la Delegación de Gobierno, que reunió a cientos de cialis professional 20 mg personas, continuó después con una manifestación espontánea hasta el centro de salud Sagasta, uno de los muchos afectados por los recortes. Desde el interior del centro, uno de los trabajadores repartió entre los manifestantes esta octavilla en tramadol without a prescription la que se detallan los recortes y sus efectos en este servicio de urgencias.

Octavilla repartida por un trabajador del centro de salud

Octavilla repartida por un trabajador del centro de salud

 

Los manifestantes intentaron entrar en el centro de salud, pero el cordón policial lo impidió; la marcha, entonces, continuó por varias avenidas de la ciudad, cortando el tráfico y coreando eslóganes y canticos, hasta la puerta del Hospital Clínico, donde finalmente se pudo colocar la get cialis pancarta “La salud es un derecho, no un privilegio”. La noche reivindicativa terminó en celebración, cantando el ‘Cumpleaños feliz’ a este 15M que cumple un año en las calles.

Lee la crónica de Arainfo >>